OPINIÓN. Charlas con nadie
Por Manuel Camas Jimena
. Abogado

16/01/20.
Opinión. El prestigioso abogado Manuel Camas Jimena ensalza en un artículo para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com la figura de Pilar de Haro, que ha sido Secretaria General Técnica del Colegio de Abogados de Málaga durante treinta años: “Y es que creo Pilar que, por encima de todo eres amiga de la abogacía, amiga de abogados y abogadas, amiga de su Colegio, de...

...tu Colegio. Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere, lo sabes todo de la abogacía malagueña y la quieres”.

Homenaje a Pilar de Haro

Pilar de Haro simboliza en la sociedad malagueña y en el mundo jurídico muchas cosas. Ha trabajado casi cuarenta años en el Colegio de Abogados de Málaga, treinta de ellos como Secretaria General Técnica. Su incorporación al Colegio coincide con la llegada de la democracia y nuestra Constitución. Estamos en 1978, es entonces cuando la mujer conquista la plena igualdad de derechos con el hombre, porque hasta el 2 de mayo de 1975 no se modificaron nuestras leyes y se suprimió la licencia que el marido debía dar a la mujer para completar su capacidad de obrar. Hoy, afortunadamente, lo percibimos como una barbaridad.


Ella se incorpora al Colegio cuando ya no caben discriminaciones, porque los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo, de nacimiento, raza, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, pero la igualdad de derecho no se traduce automáticamente en igualdad real.

En el verano de 1776, en un bochornoso día de terral, los abogados malagueños conocían la Real Cédula que creaba el Colegio de Abogados. Eran todos los abogados de Málaga, 21, no había ninguna mujer, ellas no podían acceder a la universidad ni desde luego a la abogacía. En 2009 éramos casi 5000 abogados en Málaga, por fin casi en el mismo número hombres y mujeres. En 1978, cuando ella empezó a trabajar en el Colegio de Abogados no era así, según el censo publicado en 1976 de los 658 abogados entonces pertenecientes a este Colegio, solamente 12 eran mujeres.

En estos años mucho se ha luchado porque esa igualdad real se conquiste, y sin duda quien, en una institución como la nuestra, en la que en aquellas fechas casi no había mujeres, ha logrado llegar a lo más alto que es posible, merece nuestro reconocimiento, nuestro respeto, nuestra admiración.

Con ella coincide la irrupción de las mujeres en el espacio público, uno de los cambios drásticos en nuestra historia reciente, una auténtica revolución silenciosa, como la llamaba Emilia Pardo Bazán a principios del Siglo XX. El verdadero motor de ese cambio es la percepción que las mujeres hoy tienen de sí mismas y en eso Pilar obviamente, también ha influido en su espacio, en este gran espacio de la abogacía malagueña.

Hace poco más de diez años que el Colegio de Abogados de Málaga solicitó al Consejo General de la Abogacía que otorgase la Medalla al Mérito en el Servicio de la Abogacía a doña Pilar de Haro Mañas, Secretaria General Técnica del Colegio durante muchos años.


Los párrafos anteriores eran parte de la motivación que tuve la oportunidad de exponer públicamente en el acto en el que se le impuso la distinción.

Años después, quien hoy preside el Colegio de Abogados, injustificadamente y de forma improcedente la despidió y con ello descapitalizó irresponsablemente la institución, no solo porque asumió un coste económico que pagamos todos los abogados, sin ningún tipo de justificación, sino principalmente por prescindir de una persona que indudablemente le daba valor al Colegio y que estaba llamada a formar al equipo que la sustituyese pocos años más tarde, transmitiéndoles el acervo propio del Colegio de Abogados en los últimos 50 años.

A todo ello se añade el gratuito daño que se hizo a una persona que con la máxima lealtad y dedicación trabajó para todos los abogados y abogadas de Málaga, durante casi cuatro décadas; no se merecía que una tarde, sin conversación previa alguna, la llamasen al despacho y, sin otra explicación, le dieran la carta de despido, le pidiesen las llaves y la hiciesen recoger las cosas de su despacho. Innecesariamente aséptico por insensible, y equivocado en el sentido de injusto y dañino.

Para colmo de la incoherencia, más bien para colmo de la desfachatez, anunció a todos los colegiados que organizaría el acto público de homenaje que merecidamente le correspondía. Obviamente eso ni podía ocurrir ni ha ocurrido.

Separados ya de ese día, algunos compañeros me recordaban aquellas fechas hace muy poco, por eso creo que escribir estas líneas es un mínimo acto de justicia y reparación hacia ella, desgraciadamente al margen del Colegio de Abogados.

El día que le impusimos la medalla que la distingue, después de los enormemente elogiosos discursos de Fernando García Guerrero-Strachan, José María Davó Fernández y Nielson Sánchez Stewart, decanos que me habían precedido, pude añadir:

“Doña Pilar de Haro es Secretaria General Técnica del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga desde que, siendo Decano don Agustín Moreno Cano, accedió a dicho cargo. Su labor profesional se ha desarrollado, como ya se ha dicho, siempre en el Colegio de Abogados, en el que empezó a trabajar en la biblioteca tras fallecer su padre, cuando aún era menor de edad, siendo Decano don Fernando García Guerrero-Strachan. Trabajando estudió derecho, pertenece a la primera promoción de nuestra facultad.

Han hablado todos sus decanos, y es muy fácil imaginar la emoción y el cariño que un día como hoy vivirían y transmitirían, Andrés Oliva, Agustín Moreno y José Antonio Peláez, decanos ya fallecidos con los que también trabajó, están aquí sus familiares que hoy portan ese cariño.

Pero si algo puedo destacar a título personal de tus muchas cualidades, es tu alto concepto de la amistad. No es un valor en alza, hay muchos que usan la palabra amigo sin conocer su significado. Me consta, me consta por estos tres años de trabajo intenso en la Junta de Gobierno junto a ti, que honras con tu amistad, sin excepción, a todos los que por ella han pasado.

Siempre en todo caso has expresado respeto y cariño por todos los que ocuparon alguna vez puesto de responsabilidad en el Colegio, y respeto y cariño por los abogados y por esta institución.

El principal componente en la amistad es la confianza, dar ánimos y entender cómo te sientes en situaciones difíciles. Empatía y simpatía, fidelidad, agrado por compartir una o más actividades, ideas, gustos, recuerdos, confianza y sinceridad, interés y preocupación, reciprocidad, apoyo en los buenos y en los malos momentos. Todo eso lo entregas cada día a través de esta Institución.

Y es que creo Pilar que, por encima de todo eres amiga de la abogacía, amiga de abogados y abogadas, amiga de su Colegio, de tu Colegio. Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere, lo sabes todo de la abogacía malagueña y la quieres. Es la historia que subyace en el Quijote, como destacaba Borges, el argumento íntimo, el verdadero tema: la amistad.

Esta medalla es un homenaje a Pilar, es un homenaje a la mujer capaz de cambiar nuestra sociedad y también es un homenaje a los que sirven a la abogacía desde su trabajo honesto, competente, productivo y creativo en los colegios de abogados.

Gracias doña Pilar, muchas gracias en nombre de los abogados, gracias por tu trabajo, tus logros y tu amistad.

Muchas gracias a todos. Se levanta la sesión”.

Puede ver aquí anteriores artículos de Manuel Camas Jimena:
-18/12/18 La transición: 40 años
-29/10/18 Angustia
-22/03/18 Mi ciudad
-01/02/18 La reforma de la Constitución
-20/10/17 Charlas con nadie, en octubre de 2017